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Reseña “La puta y la niña que soñaron Berlín”, de David Vicente, en RELIBRO

La puta y la niña que soñaron Berlín es la historia de una huida que sabemos imposible desde el primer momento. Un viaje donde el destino es una meta que sus protagonistas asumen como inalcanzable, pero el viaje hay que hacerlo igual. David Vicente (Madrid, 1974) nos sumerge en una novela narrada a dos tiempos, el del presente del viaje y el del pasado de las protagonistas, que se dirigen en autocaravana hacia Berlín.

Una prostituta solitaria y una niña que vive sola con su padre establecen un vínculo que comienza siendo frágil y que con el tiempo se vuelve vital para ambas. La niña porque está necesitada de un cariño y unos cuidados que su padre no le da, un hombre frío y violento, y la prostituta porque ya no recuerda qué es sentirse querida y acompañada. Durante las horas que pasan juntas en casa de esta, las cuatro paredes, que son paraíso y refugio, comienzan a convertirse en un hogar para ambas. La puta deja de serlo y la niña comienza a ser niña, a sentirse cuidada y querida. Pero todos los días el encanto se rompe cuando el padre regresa y la pequeña Aitana y su muñeca, Lidia, de la que no se despega, deben abandonar la casa de Lidia, la prostituta, que comparte nombre con la muñeca.

Como la muñeca, esta mujer se siente de plástico. Siente que su cuerpo no es real, no tiene vida, es y ha sido un cuerpo que los demás han utilizado, que han convertido en un objeto, un cuerpo que le produce rechazo, que tiene que volver a sentir como propio. Un cuerpo sin útero incapaz de albergar vida. Lidia no podrá ser madre, pero ya está siendo madre con Aitana, la madre que perdió podría ser ella, ¿por qué no? Hay un deseo de reivindicarse como mujer, de reivindicar su cuerpo como propio, un deseo de recuperar el deseo, de crear una familia con esta niña que viaja con ella, que comparte sus esperanzas, sus miedos.

Es esta una historia dura, de maltrato, de desarraigo, de infancias rotas. Un relato contado con economía de palabras, sin circunloquios ni adornos, pero que golpea. Una mujer, una niña y su muñeca recorriendo kilómetros para dejar atrás una vida desgraciada en busca de la felicidad o, al menos, de la posibilidad de esta. Un final difícil de olvidar.

Véase también en https://relibro.blogspot.com/2020/12/la-puta-y-la-nina-que-sonaron-berlin.html

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